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Saber utilizar las plantas

 

Los beneficios terapéuticos de las plantas son considerados como « medicina alternativa natural ». Del mismo hecho que  una medicina tiene efectos benéficos, comporta también, inevitablemente, efectos adversos. Hay que estar vigilantes en cuanto a los posibles efectos secundarios, sobre todo cuando son utilizados por un largo periodo.

En la vida diaria, cuando se quiere utilizar las plantas para conservar la buena salud, o para sanar algún mal funcionamiento menor, lo más fácil consiste en incluirlas en la alimentación. Los savores que agregan a los platos se multiplican en aporte de minerales y vitaminas. 

Existen distintos procedimientos que puedes utilizar en tus remedios caseros para aprovechar los principios activos de las plantas medicinales. Todo depende del tipo de planta y la finalidad con que quieras usarla, cada preparación aporta características especiales que debemos tener en cuenta para obtener el máximo beneficio. 

 

Modos de preparación

 

Infusión - Cocimiento 

Las hierbas frescas se cortan en pedacitos y se meten en las cantidades prescritas en un jarro de cristal u otro recipiente que no sea de metal. Se pone agua a hervir, se retira y se echa sobre las hierbas preparadas.

Las hierbas frescas se dejan poco tiempo en infusión (medio minuto basta). La bebida debe ser de color claro: amarillo claro o verde claro.

Las hierbas secas se dejan un poco más de tiempo en infusión (de uno a dos minutos).

Una tisana preparada de este modo es mucho más favorable para la salud y el paladar, y además tiene buen aspecto.

Las raíces se ponen al fuego con agua fría según la cantidad prescrita, se le da un hervor y se deja reposar tres minutos. Se echa en un termo la cantidad diaria establecida y se va bebiendo a sorbos, según las indicaciones, a lo largo del día.

 

En general se toma una cucharadita bien llena de hierbas por 1/4de litro de agua (1 taza), salvo las indicaciones especiales para ciertas plantas.

Algunas de las plantas más indicadas para hacer infusiones son: la manzanilla, menta, tila, romero, tomillos, melisa, salvia, hinojo, eneldo, anís, castaño de Indias, cardo Santo, cardo Mariano, cola de caballos, té verde, ortiga, clavo, hamamelis.

 

Algunas plantas indicadas para el cocimiento son: Jengibre, siente de león, saponaria, cáscara sagrada,n equinácea, ruibarbo, regaliz, arpagofito, bardana, sauce.

Maceración

 

Algunas hierbas como la Malva, el Muérdago y el Cálamo aromático, no deben escaldarse, ya que por el calor perderían sus virtudes curativas. El extracto de estas hierbas se obtiene en frío. Se deja macerar la cantidad indicada para las diversas plantas en agua fría, de 8 hasta 12 horas (preferentemente durante la noche), después se calienta ligeramente (temperatura para beber) y se guarda la cantidad necesaria para un día en un termo previamente enjuagado con agua caliente.

 

La mezcla de la maceración y la infusión se considera como la mejor manera de aprovechar las plantas medicinales:
Pon las hierbas con la mitad del agua indicada durante la noche en remojo, cuela el líquido al día siguiente por la mañana. Escalda las hierbas que han quedado en el tamiz con la segunda mitad de la cantidad del agua indicada y cuélela nuevamente. Ahora se mezclan los dos líquidos, uno obtenido por maceración y el otro por infusión. De esta manera se extraen de las hierbas los agentes activos que sólo se disuelven o en frío o en caliente.

Tintura  (Esencia)


Las tinturas son extractos que se obtienen por maceración en alcohol (o un buen aguardiente) de 30 -40 °. Se llena una botella u otro recipiente por el estilo hasta el gollete, con las hierbas, sin apretarlas, y se echa encima el aguardiente. Después de cerrarlo bien se deja durante 15 días o más en un lugar cálido sacudiéndolo de vez en
cuando. Finalmente se cuela el alcohol exprimiendo bien el residuo. Las tinturas se toman
por vía interna a gotas diluidas en té; en uso externo se emplean en compresas y unturas.

Algunas plantas indicadas para tomarlas en tintura son: el castaño de indias, angélica, gayuba, ajenjo, equinácea, abedul, borraja, labanda, caléndula, cola de caballo, cardo santo, ulmaria, regaliz, humamelis, hipérico, menta.

 


Jugo fresco


Los jugos de hierbas frescos sirven para uso interno, tomándolos a gotas; para uso externo se aplican con ayuda de un tapón de algodón a las partes enfermas del cuerpo. Estos jugos se obtienen mediante una licuadora que tritura y exprime las plantas al mismo tiempo. Hay que procurar hacer estos jugos cada día con hierbas frescas. En botellas pequeñas bien cerradas pueden durar unos meses si se guardan en la nevera.

Jarabe u Ojimel

Elaborar un jarabe u ojimel es la mejor opción cuando se trata de tomar plantas con un sabor fuerte o desagradable, creando un producto dulce que contenga los principios activos de la planta original. Los ojimeles se elaboran mezclando la planta con miel y vinagre e hirviéndolo hasta que se consigue una textura de jarabe.

Por ejemplo, uno de los más utilizados es ojimel de ajo. Para elaborarlo, mezcla 50gr. de ajo cortado en rodajas, 250ml de vinagre y 300gr de miel y déjalo hervir hasta que adquiera consistencia de jarabe. Luego, consérvalo en un recipiente de vidrio y tómalo como si fuera un jarabe (unas dos cucharadas soperas) o para hacer gargarismos.

Cataplamas de plantas frescas


Sobre una tabla de madera o en un mortero se machacan los tallos y las hojas de la planta hasta que quede todo a modo de una masa. Esta se extiende sobre un trozo de tela y se aplica a la parte enferma del cuerpo cubriéndolo después todo con un paño y vendándolo para mantenerlo caliente. Esta cataplasma se puede dejar actuar toda la noche.

 


Cataplasmas de hierbas al vapor


Tomamos una olla con agua hirviendo y colocamos sobre la misma un colador grande, tamiz o escurridor con las hierbas frescas o desecadas de forma que éstas no toquen el agua. A continuación se tapa la olla y se mantiene en el fuego para que el vapor
reblandezca las hierbas. Después de un rato se envuelven las hierbas ya blandas y calientes en una gasa y se aplican a la parte enferma del cuerpo. Se cubre todo con un paño de lana y se ata con otros paños. Hay que procurar que el enfermo no tenga la sensación de frío.

Muy eficaces son estas cataplasmas hechas con Cola de caballo.

Las cataplasmas al vapor se dejan actuar durante dos horas o toda la noche.

 


Preparación de pomadas y aceites


Se trituran cuatro puñados de hierbas. 500 gramos de manteca de cerdo se calientan como para freír carne. En esta grasa caliente se echan las hierbas y se remueve todo bien. Después de haberlas frito brevemente se remueve todo otra vez, se retira la sartén del fuego, se tapa y se deja enfriar del todo durante la noche. Al día siguiente se calienta ligeramente, se cuela a través de un lienzo y se vierte la pomada antes de que se enfríe en vasijas de cristal o de porcelana.


El aceite se prepara de la siguiente manera:

En una botella se meten las flores o hierbas sin apretar hasta que lleguen al gollete, se llena con aceite de oliva virgen de modo que éste sobrepase en dos dedos el nivel de las hierbas. La botella debe estar 15 días al sol o cerca de otra fuente de calor.

 


Baños de hierba
 

Baño de cuerpo:

Las hierbas indicadas se dejan durante la noche en agua fría a remojo.
Para un baño se necesita un cubo lleno (6-8 litros) de hierbas frescas ó 200 gramos de hierbas desecadas. Al día siguiente se calienta todo y después de colarlo se añade el extracto al agua del baño. La duración del baño es de 20 minutos. El corazón tiene que estar fuera del agua. Después del baño no hay que secarse sino envolverse en una toalla grande o una bata y sudar en la cama una hora.

 
Baño de asiento:

Para el baño de asiento se toma solamente medio cubo de hierbas frescas o unos 100 gramos de hierbas desecadas y se procede de la misma manera que para el baño de cuerpo. El agua del baño debe cubrir los riñones. ¡Siga las indicaciones dadas para cada planta!


Tanto el agua del baño de cuerpo como la del de asiento se puede utilizar todavía dos veces si se vuelve a calentar.
 


Compresas de Hierbas Suecas


Según la parte del cuerpo que haya que tratar, se toma un pedazo de algodón o de celulosa más o menos grande, se moja con gotas de Hierbas Suecas y se aplica a las partes enfermas. Es imprescindible untar previamente las partes afectadas con manteca
de cerdo o pomada de Maravilla, para que el alcohol de las Hierbas Suecas no seque la piel. Sobre esta compresa se puede poner un plástico para no manchar la ropa.  Después
se cubre con un paño de lana y, si conviene, se venda. Según la enfermedad se deja actuar la compresa de dos a cuatro horas. Si el paciente lo soporta, puede dejarse toda la noche. Después del tratamiento se empolva la piel. Si aparecieran, en personas con piel sensible, irritaciones, se abrevia el tiempo de aplicación o se interrumpe la cura por un cierto período. En caso de alergias se suprime el plástico y sólo se pone el paño. No hay que olvidarse de untar la piel antes de aplicar la compresa. Si se manifestara picor unte la piel con pomada de Maravilla.


Estas compresas no obligan a quedarse en la cama; si están bien vendadas puede uno moverse tranquilamente en casa o estar sentado.

 

 

Fuente:

http://tlvz.com/esta-infusion-es-mas-potente-que-la-quimioterapia-y-cura-distintos-tipos-de-cancer/

http://labombolladelarciris.blogspot.fr/2013/01/decoccion-e-infusion.html

http://www.vidanaturalia.com/tipos-de-preparaciones-caseras-con-plantas-medicinales/

Guide familial des Médecines alternatives, Sélection du Reader’s Digest, Paris, 1993.

Salud de la Botica del Señor de Maria Treben de Editorial Ennsthalec, Austria , 1999.

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