top of page
ojo_iris

El ojo delata el estado del organismo

Los iriólogos creen que los diversos órganos y funciones del cuerpo se reflejan en ciertas zonas del iris y que las modificaciones del iris traducen problemas de salud.

Más aún que la lengua, el ojo revela el estado de salud de una persona.

No hay nada de extraño en esto, puesto que el ojo es una ventana abierta

directa sobre la periferia del cerebro.

 

Una mirada en trasfondo

La observación del ojo de su interlocutor proporciona una importante oportunidad de aprendizaje, no solamente para los enamorados, sino también para los doctores. En efecto, el ojo ofrece tantos puntos de diagnóstico que hasta existe una rama de la medicina que solo se ocupa de eso: la oftalmología. Un examen del fondo del ojo puede entregar informaciones muy valiosas sobre las enfermedades que sufre un paciente.

 

El fondo del ojo corresponde en primer lugar a la retina. Totalmente transparente,  ésta permite observar la capa subyacente, la coroides. Pero el doctor que practica un examen profundo no se quedará ahí: examinará el cristalino y el humor vítreo, luego medirá la presión intraocular.

El iris que delimita la pupila es raramente el objeto de un examen oftalmológico. Excepto  por algunas inflamaciones, por ejemplo en caso de reumatismo o de tuberculosis. El iris entrega poca información de valor científico, al menos en lo que se refiere a la medicina tradicional. De todas maneras los oftalmólogos pretenden que las enfermedades se reflejan en el iris. Según ellos, las diversas zonas del iris corresponderían a ciertos órganos, a ciertas partes del cuerpo y a ciertas funciones del organismo, las modificaciones de pequeñas fibras del iris en esas zonas traducirían los trastornos del órgano correspondiente.

Esa mirada que traiciona

Que el iris sea o no revelador de enfermedades, el ojo entrega, principalmente a los especialistas de medicina interna y a los neurólogos, indicaciones valiosas para diagnosticar las enfermedades. Hay tres razones para ello: por un lado, el ojo es fácil de examinar después de la invención del oftalmoscopio. Por otro lado, la observación del ojo permite tener una visión general del interior del cerebro. Finalmente, las arterias flexibles y bien visibles de la retina reaccionan de manera particularmente sensible a trastornos del metabolismo como la diabetes o insuficiencias renales. Como también, en caso de enfermedades de los vasos, como la arteriosclerosis o la hipertensión arterial, las arterias de la retina modifican su aspecto de manera característica y fácil de reconocer. En realidad, el ojo es el único lugar del cuerpo donde el medico puede penetrar sin forzar para visualizar el sistema circulatorio.

De todas maneras, son sobre todo las enfermedades del cerebro que el diagnóstico ocular permite despistar fácilmente. Si por ejemplo, un tumor rechaza los tejidos sanos del encéfalo, aumentando así la presión cerebral, podemos ver los efectos en el fondo del ojo. Así mismo, por las infecciones del cerebro, como la toxoplasmosis, transmitida por los animales domésticos. En caso  de enfermedades cerebrales raras y difíciles de diagnosticar, el diagnóstico ocular puede ser una ayuda valiosa para el médico.

Fuente

http://www.losamigosdenoe.com/t90p620-bienvenidos-al-nuevo-foro-de-apoyo-a-noe-36-18-01-14-20-01-14

Notre Corps, cette prodigieuse machine, Sélection Readers's Digest, Paris, 2000.

bottom of page