
La meditación
Es una invitacion a vivir el instante presente, sin los recuerdos del pasado, sin las preocupaciones del futuro.
Es una invitación a aquietar nuestra mente, dejar que nuestros pensamientos sigan su curso, sin crítica, sólo observar su paso.
Así, una vez que hayamos relajado la mente experimentaremos lo Real.
Según Samael Aun Weor, la relajación mental debe ser perfecta, excluir deseos, ideas, pensamientos, recuerdos, pasiones, etc. Vaciar la mente, convertirla en un pozo sin fondo, profundo, es realmente relajarla.
La mente profunda relajada, es como un lago insondable, donde viven innumerables peces y hay vida en abundancia.
Cuando alguien lanza una piedra a un lago apacible y sereno, se producen ondas rutilantes que van desde el centro hacia la periferia, esa es la reacción del agua ante el impacto proveniente del mundo exterior. Así podemos decir que la mente relajada es como un lago apacible y sereno donde se refleja el panorama del Universo.
Los impactos provenientes del mundo exterior al caer en el lago de la mente originan ondas que van desde el centro a la periferia. Esas ondas agitan la mente. La mente debe ser controlada desde el centro a fin de que nunca reaccione ante los impactos provenientes del mundo exterior.