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Fibromialgia_hipocondria

Fibromialgia

Los fibromiálgicos han sido considerados durante mucho tiempo como hipocondríacos. La enfermedad fue definida por la primera vez en 1904 bajo el nombre de fibrositis, termino incorrecto puesto que no existe fibrosis ni inflamación neta de los músculos.

 

Sólo en 1992 la declaración de Copenhague reconoció la existencia  de la fibromialgia.

 

Esta enfermedad toca a diez mujeres por cada un hombre y representa el 25 % de las consultas en los servicios de reumatología. Los malestares comienzan entre los 20 y 40 años, y su prevalencia aumenta con la edad.  Su frecuencia y su predilección por los adultos jóvenes hacen de la fibromialgia un verdadero flagelo social.

La fibromialgia tiene relación directa con la miofascitis macrofágica provocada por los adyuvantes al aluminio de las vacunas. Este eje de búsqueda no ha sido explorado por la medicina oficial. Sólo dos pistas que ponen, ellas también, en duda la acción nociva de ciertos medicamentos como los benzodiazepinas (antidepresores) o una clase extremadamente expandida de antibióticos.

Este trastorno doloroso con sus múltiples aspectos no es reconocido por la medicina como una enfermedad – esto es por dos razones:

  • Porque la medicina oficial es incapaz de sanar la fibromialgia.

  • Porque esta misma medicina es, muy a menudo, al origen, a través de las vías de vacunaciones. Pero puede también aparecer por la acumulación, a largo plazo, del aluminio presente en los alimentos e incluso en el agua de grifo.

Posibles síntomas 

  • Sensibilidad exagerada a la palpación de ciertos puntos. Se han identificado más de veinte puntos.

  • Rigidez y dolor crónico.

  • Dolor y fatiga en músculos, articulaciones,  ligamentos y tendones.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Trastornos digestivos como dolor abdominal, meteorismo, estreñimiento, diarrea, etc.

  • Fatiga importante, tanto física como intelectual. El paciente repugna el esfuerzo a causa de los sufrimientos y la fatiga.

  • Trastornos del sueño que toman formas diversas: dificultad para dormir, sueño entrecortado, despertar repentino y multiples durante la noche. 

  • Dolores dorsales agudos como también en los hombros y el cuello.

  • Pérdida de tonificación.

  • Disminución de la visión.

  • Toma de peso debido a la retención de líquidos.

  • Tensión o rigidez matutina.

  • Dolores de cabeza.

  • Depresión.

Otras posibles causas :

  • Ansiedad o estrés, físico o mental, emociones que pueden suceder y/o acentuarse después de la separación con la pareja, problemas de la vida cotidiana como problemas económicos, en el trabajo, etc.

  • Exposición excesiva a humedad o frío.

  • Trastornos de sueño, sueño deficiente, sentir que no se ha descansado correctamente al despertar.

  • Padecer una enfermedad reumática.

  • La depresión y los estados emocionales de ira guardada o culpa pueden predisponer dicha afección. 

  • Después de una infección, de un accidente.

  • Infecciones víricas.

  • Puede aparecer después de padecer artrosis, artritis, lupus eritematoso, hemiplejía, etc.

Por otro lado, el examen clínico no revela ninguna anomalía, sólo algunas manifestaciones inconstantes (vejiga irritada, colon irritable) que podría evocar un desorden de pánico, una afección o un síndrome de fatiga crónica con respuesta inmunitaria no precisa.

 

No hay que contar con el balance biológico, muy desalentador, que no muestra nada aparte de malestares metabólicos de los músculos (disminución del oxido nítrico, del magnesio, de la vitamina B1)

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Testimonio

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