
Malaquita
Su nombre proviene del griego malache= malva o de malakos= blando ó también del latín malachites, en alusión a su color.
Es una de las gemas mas antiguas, usadas por diferentes civilizaciones por sus propiedades sanadoras y transformadoras.
Las personalidades destacadas de Egipto la preferían por su excepcional poder.
Ha estado entre las favoritas de los reyes y nobles durante siglos. Los gobernantes asirios se hacían incrustar piezas de malaquita en sus pectorales, y los sacerdotes las llevaban en sus cetros.
En la Antigüedad, los romanos la utilizaban como talismán para protegerse del rayo,
las caídas y los accidentes.
En la Edad Media se sabía que la malaquita alivia los dolores menstruales y facilita el parto, por eso en la actualidad se le conoce como la "piedra de las comadronas".
La Malaquita es una piedra guardiana del viajero y se dice que es poderosa para prevenir caídas.
Un collar de malaquita que toque la piel, cerca del corazón expandirá la capacidad de amar y en consecuencia, atraerá el amor hacia. O bien, utilice la piedra en conjuros para atraer el amor.
Su color verde es relajante. Mirar fijamente una malaquita o sostenerla en la mano receptiva relaja el sistema nervioso y calma las emociones tormentosas. Estimula la tranquilidad y garantiza el sueño si se usa en la cama. Si se sostiene, disipa la depresión. Pequeños trozos de malaquita colocados en cada rincón de un edificio de negocios, o una pequeña pieza colocada en la caja registradora, atrae a los clientes. Si se usa durante reuniones de negocios o exhibiciones comerciales, aumenta su capacidad de obtener buenos acuerdos y ventas. Es la piedra de los vendedores.
La malaquita fomenta el sentido de la estética, la sensualidad, la belleza, la amistad y la justicia. Elimina las inhibiciones y estimula la expresión de los sentimientos.
Es una importante piedra protectora ya que absorbe las energías negativas del cuerpo.
Psicológicamente es una piedra de transformación.
Entre sus principales propiedades curativas destacan la de aliviar el dolor, los calambres, el asma, artritis, fracturas, tumores, vértigo, acidez de estómago, etc. Además es uno de los minerales que ayudan a tratar la diabetes.